Si quieres ahorrar, págate primero tú mismo

Si, así como lo oyes, o mejor, así como lo lees.  Para muchas personas el ahorro es difícil. La gran mayoría de personas se la pasa mensualmente entre pagos de arriendo, cuota de apartamento, vehículo, servicios públicos, colegios o universidades, tarjetas de crédito y dejan para el ahorro de largo plazo lo que quede, si es que queda. Esto realmente es un problema.

Una de las reglas básicas y antiguas de las finanzas personales es “págate tú primero”. Todos los libros de finanzas personales te lo dicen, así como todos los blogs de finanzas personales. Incluso estoy casi seguro que tus padres alguna vez te lo dijeron.

Por qué hacerlo?

Aunque el dinero que ganas lo tienes que usar en el pago de tus obligaciones mensuales es muy recomendable, aunque parezca imposible, sacar un porcentaje para el ahorro antes de pagarlo todo. Las razones? Aquí te doy algunas:

–       Cuando te pagas primero, sicológicamente estableces el ahorro como una prioridad en tu vida.

–       Pagarte a ti primero estimula tus buenos hábitos financieros. Mucha gente prioriza el uso de su dinero en el siguiente orden facturas-diversión-ahorro y muy a menudo al final de esta cadena el dinero es muy poco. Si lo organizas en el siguiente orden ahorro-facturas-diversión podrás guardar dinero antes de racionalizar en la forma de gastarlo.

–       Al pagarte a ti primero estarás haciendo crecer poco a poco el colchón de efectivo con el que podrás contar para casos de emergencia, comprar un carro, una casa o lo que quieras.

Cómo hacerlo?

La mejor manera de hacerlo es de manera periódica y automática, que no te des cuenta pero que sepas que lo estas haciendo. Para esto puedes crear transferencias automáticas que permitan consignar a la cuenta designada para el ahorro o tu plan de pensiones voluntarias o tu cuenta del fondo de empleados. Incluso puedes programar que directamente de tu empresa te consignen para tu ahorro.

Muchas personas pensarán que esto es imposible, pero te aseguro que no lo es, es más, puedes empezar por ahorrar un porcentaje muy bajo de tus ingresos, el cual podrás ir aumentando a medida que tus deudas hayan disminuido.

No importa tu edad, ni el monto de tus ingresos, es el momento de empezar y más adelante ya será un sano hábito financiero…

Imagen tomada de pachd.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *